Nuestra Señora de la Caridad aguarda la llegada del Papa

virgen de la caridad

 La Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, es considerada un símbolo de identidad y fe que trasciende del marco católico a la cultura e historia de la isla, donde en los últimos meses ha crecido notablemente la cifra de peregrinos que visitan su santuario nacional.

Entre 8,000 y 10,000 personas llegan semanalmente con girasoles, rosas amarillas y ofrendas al santuario, ubicado en el pueblo de El Cobre, en Santiago de Cuba, y las autoridades del templo no se atreven a pronosticar cuántas podrían arribar con motivo de la visita del Papa en marzo próximo.

De rostro mestizo y con manto dorado, la imagen de 36 centímetros es presumiblemente una artesanía de fabricación latinoamericana, que se conserva sobre una base de plata y dentro de una vitrina refrigerada y a prueba de balas en lo alto del altar del santuario.

Después de la denominada “Cruz de la Parra”, plantada por Cristóbal Colón en 1492 en el este de la isla, es considerada la pieza más antigua relacionada con el cristianismo en Cuba.

El sincretismo cultural hizo que la santería cubana asocie a la Virgen de la Caridad con Oshún, una deidad yoruba que representa las aguas dulces, el amor, la fertilidad y la sensualidad femenina. Muchos confunden y complementan los atributos de una y otra a la hora de los rezos y ofrendas.

Pero la Virgen de la Caridad (“Cachita” en el lenguaje popular) es en sí misma un símbolo que trasciende las religiones y se le reconoce como “la madre de todos los cubanos”.

Una de las misioneras del santuario, María Antonia Navarrete, cuenta que muchas personas llegan al templo “y dicen que no creen en Dios, pero sí creen en la Virgen”.

“Quizás sea que para nosotros los cubanos una madre es una cosa muy importante”, añade, y recuerda que la Virgen ya peregrinó por el país y “ahora le toca al país venir a verla al Cobre”.

Entre agosto de 2010 y diciembre de 2011, la Caridad recorrió unos 30,000 kilómetros y reunió a millones de cubanos al paso, en su primer peregrinaje nacional tras la revolución de 1959.

“A partir de ahí se ha visto un resurgir de la fe, muchas personas han venido porque sintieron la necesidad de encontrarse con la imagen original después del encuentro con la peregrina, que es una réplica”, precisa el padre Eugenio Castellanos, encargado del santuario cubano.

Salidas

La imagen original de la Caridad sólo ha salido de El Cobre en contadas ocasiones.

En el pueblo se cree que es de mala suerte que la Virgen abandone el santuario y algunos todavía hablan de la “huelga” popular que hubo tras una de esas salidas.

En 1936 la venerada imagen abandonó el templo para ser coronada; en la década de los 50 fue llevada en dos ocasiones a La Habana y en 1998 presidió la misa de Juan Pablo II en Santiago de Cuba, lo que debe repetirse con Benedicto XVI.

Su primera copia, la llamada “virgen peregrina” y “mambisa”, fue la que recorrió el país en el último año y pertenece a la iglesia de Santo Tomás, ubicada en el centro de la ciudad de Santiago.

El director del museo arquidiocesano de esa urbe, Antonio López, explica que se trata de una talla criolla que perteneció inicialmente a un cabildo de negros congos y después pasó al templo de Santo Tomás a inicios del siglo XIX.Relatos orales sobre esa réplica dicen que fue robada y llevada a la guerra por los independentistas, pero otras teorías documentadas defienden que el sobrenombre de “mambisa” se relaciona con el culto que ellos mismos le rendían en Santo Tomás.

Entre las miles de ofrendas que conserva el Santuario del Cobre hay una bandera cubana que ondeó en la guerra de independencia de 1895 y grados militares que resumen la historia del país, unos pertenecieron a los mambises, otros a las tropas del dictador Fulgencio Batista y a los rebeldes que lo derrocaron liderados por Fidel Castro.

En un ala del templo se muestran ofrendas antiguas y recientes: un teléfono, joyas, trofeos deportivos, tierra y piedras traídas de lugares como Iraq, el muro de Berlín, Japón y Belén.

Fuentes: SANTIAGO DE CUBA (EFE)

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