Apatía Mental

Estoy molesta con la sociedad. Y es que me parce increíble que estemos plagados de tanta innecesaria apatía mental en la juventud.

En una de esas discusiones efímeras entre familia, nos topamos con el tema de la irresponsabilidad en los jóvenes al contraer un embarazo a tan corta edad (lamentablemente, algo ya muy común en nuestra humanidad). Al calentarse los ánimos, un estudiante de psicología llamado mi primo, comenzó a culpar a los medios de comunicación como los responsables por la nula educación sexual en todos y cada uno de los infantes, lo que conlleva a un desajuste hormonal temprano, así como la falta de autoridad y respeto en el núcleo familiar.

Me vi en la penosa necesidad de defender a los mass-media (claro está, que no sin dejar pasar por alto la poca ética en la que nos manejamos últimamente), dando por dicho que los únicos responsables de la decadencia puberta es La Familia. “Y he aquí el meollo de asunto”. Yo si estoy enojada con la sociedad.

Me parece de  lo más vergonzoso tener que salir a la calle y toparme con un Señor Microbusero que lo único que sabe hacer es decir leperadas a cada chica linda que pasa. Me de rabia a sobremanera, la perdida de caballerosidad en los varones para enviar un piropo educado; los únicos juguetes sexuales son los que llevan baterías AA. O que me dicen de ese chico que te invita a salir a la tienda de la esquina por una cahuama o a la banqueta de tu casa para escuchar música pirateada de internet.

Las mujeres actuales. Me parecen inopias de algunos valores, pero sobre todo de autoestima. Hemos pasado de la igualdad femenina, a la decadencia del respeto ante los hombres. Hoy algunas son Cuates nada más, de esas que beben y fuman al par de cualquier chico. Otras son exageradamente Fresas, adoptan el papel de sumisas-damiselas-en-peligro-con-toques-de-súper-heroínas; y al fin y al cabo, no hacen nada más que esperar a que llegue la media naranja para dejar de ser independientes de Fachada.

¿Y qué decir de la Infancia? Si tienen conocimiento en matemáticas básicas, es un milagro estrafalario. Según los estudios más recientes a los docentes en México, poco más del 20% de todos los maestros activos en el país pasaron a duras penas los exámenes aplicados, y el 80% restante, ni de panzazo lograron aprobar lo q hoy debería ser, la base de la sabiduría infantil. Derogación de la materia Cívica y Ética en los niveles básicos, falta de Bibliotecas equipadas, sobreuso de Internet en los libros de texto base, falta de impulso a juegos de destreza, pero sobre todo el ejemplo negativo de la poca educación que se enseña en la familia, no es más que el declive del futuro; de los niños.

Estoy realmente enojada con esta sociedad. Me rabia tener que estar siendo arrastrada por el machismo disfrazado de libertad; por el feminismo arrastrado en lo absurdo, molesta por la juventud apática conformista, y por la niñez mal educada e ignorante.

No soy monedita de oro, tampoco estoy llena de perfección, pero que es de este mundo si no somos racionales. En esa suave discusión con mi primo Psicólogo, entendí que así va a ser su profesión. Básica, única, ignorante, inaplicable, alienada. Somos lo que somos. Entes de esta sociedad. 

Estoy molesta con la sociedad. Y es que me parce increíble que estemos plagados de tanta innecesaria apatía mental en la juventud.

En una de esas discusiones efímeras entre familia, nos topamos con el tema de la irresponsabilidad en los jóvenes al contraer un embarazo a tan corta edad (lamentablemente, algo ya muy común en nuestra humanidad). Al calentarse los ánimos, un estudiante de psicología llamado mi primo, comenzó a culpar a los medios de comunicación como los responsables por la nula educación sexual en todos y cada uno de los infantes, lo que conlleva a un desajuste hormonal temprano, así como la falta de autoridad y respeto en el núcleo familiar.

Me vi en la penosa necesidad de defender a los mass-media (claro está, que no sin dejar pasar por alto la poca ética en la que nos manejamos últimamente), dando por dicho que los únicos responsables de la decadencia puberta es La Familia. “Y he aquí el meollo de asunto”. Yo si estoy enojada con la sociedad.

Me parece de  lo más vergonzoso tener que salir a la calle y toparme con un Señor Microbusero que lo único que sabe hacer es decir leperadas a cada chica linda que pasa. Me de rabia a sobremanera, la perdida de caballerosidad en los varones para enviar un piropo educado; los únicos juguetes sexuales son los que llevan baterías AA. O que me dicen de ese chico que te invita a salir a la tienda de la esquina por una cahuama o a la banqueta de tu casa para escuchar música pirateada de internet.

Las mujeres actuales. Me parecen inopias de algunos valores, pero sobre todo de autoestima. Hemos pasado de la igualdad femenina, a la decadencia del respeto ante los hombres. Hoy algunas son Cuates nada más, de esas que beben y fuman al par de cualquier chico. Otras son exageradamente Fresas, adoptan el papel de sumisas-damiselas-en-peligro-con-toques-de-súper-heroínas; y al fin y al cabo, no hacen nada más que esperar a que llegue la media naranja para dejar de ser independientes de Fachada.

¿Y qué decir de la Infancia? Si tienen conocimiento en matemáticas básicas, es un milagro estrafalario. Según los estudios más recientes a los docentes en México, poco más del 20% de todos los maestros activos en el país pasaron a duras penas los exámenes aplicados, y el 80% restante, ni de panzazo lograron aprobar lo q hoy debería ser, la base de la sabiduría infantil. Derogación de la materia Cívica y Ética en los niveles básicos, falta de Bibliotecas equipadas, sobreuso de Internet en los libros de texto base, falta de impulso a juegos de destreza, pero sobre todo el ejemplo negativo de la poca educación que se enseña en la familia, no es más que el declive del futuro; de los niños.

Estoy realmente enojada con esta sociedad. Me rabia tener que estar siendo arrastrada por el machismo disfrazado de libertad; por el feminismo arrastrado en lo absurdo, molesta por la juventud apática conformista, y por la niñez mal educada e ignorante.

No soy monedita de oro, tampoco estoy llena de perfección, pero que es de este mundo si no somos racionales. En esa suave discusión con mi primo Psicólogo, entendí que así va a ser su profesión. Básica, única, ignorante, inaplicable, alienada. Somos lo que somos. Entes de esta sociedad.

Por: Kata Valast